Acondicionamiento acústico

El acondicionamiento acústico permite alcanzar la satisfacción del individuo en cuanto a la percepción y calidad acústica de un recinto frente a un sonido producido o reproducido en el interior de la sala. Este tipo de trabajo se puede realizar tanto en salas de concierto, salas de control y de grabación, como también en el ambiente laboral (hoteles, salas de reunión, etc.) para alcanzar el confort acústico que permita el bienestar del escucha.

Esto se logra a través del control de ruido y vibraciones manejando los parámetro objetivos, es decir, realizando la medición y modificación de tiempos de reverberación (RT30 y RT60), y reverberación inmediata (EDT), índices de inteligibilidad (STI, RASTI) e índices de claridad y definición. Realizando un análisis por bandas o tercios de octavas de los resultados obtenidos de estos parámetros, alcanzamos la corrección y mejora de los parámetros subjetivos de la sala; que son timbre, calidez, brillo, ecos, espacialidad, etc.